|
Temas
Archivos
Enlaces
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2007.
Hay momentos en tu vida en los que no te apetece. Sencillamente, eres un puñetero escritor frustrado y lo sabes. Te encanta escribir, contar tus cosas, aprehender una absurda realidad enquistada y hacerla tuya, valga la redundancia, como no. Te gusta que la gente te lea, te haga un poco la pelota (en ocasiones merecida, en ocasiones deleznable) y sentirte alguien. Pero a veces... no. Y luego piensas, intuyes y te formas tu propio mundo de ideas y vivencias. Eres tal cual, una persona con sus ideales y ambiciones, con un físico, una mente y una forma de ser que te parece la adecuada, porque... qué carajo, la sigues. Piensas que tienes algo que decir, admites que quizá no es fundamental pero es lo tuyo, ¿no? Es decir... a tu GENTE le interesa. Llamas, borracho perdido, a las 5 de la mañana a un amigo y te escucha, ¿verdad? Eres alguien. Pues no. Eres un jodido folio en blanco, nada. Un encabezamiento vacío que no interesa a nadie porque no se llena paulatinamente. Te quedaste, amigo mío, sin nada que decir. La vida pasó y en tu primer latido se olvidaron de ti. Amén y que os folle un pez polla "amigos".  Ayer tuve una conversación muy interesante. El sujeto de la conversación era un biólogo, librepensador y, porque no decirlo, genio. Una actitud ante la vida preciosa, un modo de comunicarse impresionante... sencillamente espectacular. Posiblemente veinte de los minutos de mi vida mejor aprovechados. Y en ese breve espacio de tiempo, consiguió explicarme lo que era, simple y llanamente, el fenómeno conocido como amor-eros. El amor físico para que nos entendamos. Y es tan frustrante y a la vez increible, como un montón de bacterias danzando alrededor de nuestro cuerpo. Un aura formada por la argamasa de todo el universo. Un simple acercamiento, un apretón de manos, un beso, una conversación, y miles y miles de bacterias son intercambiadas entre dos sujetos provocando una reacción física instantanea. Las mujeres eligen, en el consabido caso de la heterosexualidad, ya que la homosexualidad no tiene explicación biológica y es más una desviación mental (no estoy diciendo que sea ni más mala ni menos buena, sencillamente es un defecto, o efecto, cerebral). Pues bien, como decía, las dos "auras" se intercambian, en el caso de los hombres tenemos la suficiente capacidad (somos más simples) para asumir nuestro papel de "fecundador" y unicamente atendemos a un físico adecuado a nuestro papel, nos guiamos por un impulso físico (generado por la dopamina y otras sutancias químicas) y sentimos atracción más o menos potenciada por las feromonas. Las mujeres, en su contra, "absorven" el "aura" bacteriana del hombre y en función de sus vivencias (determinados olores, determinados efectos físicos) eligen, simple y llanamente. Y bien... Efectivamente existe el amor, perfectamente explicable, medible y demostrable empiricamente, es posible realizar un análisis con, por ejemplo, ropa usada e identificar el tipo de "aura" que elegirá una mujer. Añádele un físico y una mentalidad acordes a su entorno, e voilá, amor en botella. "Felices para siempre". La próxima vez que una mujer me diga eso tan manido de: "eres el hombre perfecto, ojalá encontrara a alguien como tu", ya sé que responder. - Intentaré no lavarme durante dos días, a ver si modifico mi aura. .............. ¡Qué triste dios!  "El personaje es Neveland. Modos de llegar allí: caerte de tu cochecito cuando eres bebé; o atisbarla desde el abismo del sueño más profundo; o que Peter Pan te elija a ti y sólo a ti y venga a buscarte" - Rodrigo Fresán. Jardine de Kensington. Creo que era así el fragmento, no recuerdo con claridad. Pero eso si, la idea era así. Un libro altamente recomendable, por cierto, una biografía... extraña de James Barrie, un libro precioso, eso sí. En fin, recuerdo que siempre creí tener complejo de Peter Pan, siempre pensé ser un niño travieso, inquieto, que buscaba su estrella, tilitando allá a lo lejos, ajeno a problemas y dictaduras de los días de hoy. Siempre pensé ser alguien especial, un bebé cualquiera... Pero si bien no me cai de mi cuna, nunca vino a buscarme un hombrecillo vestido de verde... y hace tiempo que no sueño. Por favor, un rescate, no pido más. Quiero volver a creer...  Rebuscando en la libreta de los recuerdos, entre anécdotas tardoadolescentes y primeros amores, encontré este pequeño texto con el que gané un concurso entre escuelas malagueñas. Recuerdo que apenas se lo dije a nadie y, más tarde, cuando me propusieron presentarlo a nivel autonómico dije que nanai de la china. No se si me parecía demasiado personal, demasiado malo o sencillamente me aterraba el miedo al fracaso. El concurso se llamaba "Flores secas", en teoría debía reflejar un sentimiento en pocas palabras, y aquí el abajo firmante, no tuvo más cojones que enfocar la nostalgia. Con dos pelotas, 17 años y hablando de nostalgia. Insensatez de años, ¿verdad? Os lo dejo, a ver que os parece, 6 años después no me afectan las críticas hacia lo que era un cigoto en materia literaria. "Nostalgia: Pesan los días. La torpe terquedad de los días. Empecinados en arrastrarse sin otro objetivo que el recuerdo de tu mirada. Como la obstinada caminata del peregrino. De X a Y, de cero a uno, de antes a ahora, de tu rostro a tu recuerdo nebuloso. Pesan los días y pesa tu silueta, en cada sombra se desdibuja. Formas retazos de presencia entre tanta gente que no dice nada. Te recuerdo y avanzo. Entre siempres y nuncamases afloró tu sonrisa. Me atrapó... Y me lleva consigo adonde quiera que me conduzcan estas horas que paso olvidándome de ti" ... Asesinando la cursilería... lo que más me recontrajode es que no tengo ni puta idea de a quien echaba de menos.  ¿No os ha pasado alguna vez que soñáis algo y sois conscientes de que ES un sueño? Eso me pasó esta noche. Uno de esos sueños de fase REM, tangibles, latentes, extremadamente vividos. En el sueño me encontraba rodeado de todos mis amigos en una especie de sala de fiestas rara, conocía todas las caras aunque no sabía ponerles nombre. Entre ese cúmulo de rostros extrañamente anónimos destacaba una figura femenina. Una persona que creí olvidada hace mucho tiempo. Como decía, era consciente de la naturaleza... intangible de la situación. Y en ese instante de ensoñación lo que más me apetecía era acercarme a esa persona. No lo hice, supongo que la timidez me vence hasta en mis fantasías. Pero al despertar (del todo) me sentí completamente desencuadrado. No me apetecía lo más mínimo verla, ni estar con ella. Aparté las sábanas con gesto rabioso por mi atolondrado subsconciente y me maldije por tener esos deseos, pero... ... sin dejar de sonreír. Se aceptan interpretaciones. ¿A qué estoy mal?  Tengo el sueño completamente cambiado. Duermo a partir de las 7 de la mañana y me despierto todos los días sobre las 12 de la tarde, creo que esas 5 horas diarias de sueño son la causa de mi roncosa voz de cazallero matutino y esas hermosas ojeras amarillentas que me acompañan allá donde me dirija. Y mira que lo intento. Leyendo, poniéndome música, tumbándome sencillamente a pensar. Lo que sea, trato de mil maneras de encajar mi reloj biológico en un espacio natural pero no hay modo. Y mientras tanto la vida sigue a lo suyo, el tiempo pasa y todo el mundo duerme a mis espaldas. ¿Seré un angelito guardián? Me faltan las alitas y las buenas intenciones tan sólo. Buenas noches, ya velaré vuestros sueños.
|